¿Qué tipo de actriz crees que hace falta hoy en día en el cine?
El cine está ahora totalmente tocado por la estética, es decir, solamente las grandes actrices como Susan Sarandon o Meryl Streep, han conseguido ocupar un lugar después de cumplir los cuarenta años, pero desgraciadamente tenemos el coco comido por las modelos. Entonces nos olvidamos de nuestro trabajo como actrices y estamos solamente pendientes de estar guapas, tenemos el seso absorbido por la belleza, por la estética, por lo de fuera, por estar todo el rato guapa, guapa, guapa. Estamos un poco neuróticas con ese tema, es un canon de belleza como de los dieciséis años.

En España no se hace un cine de actores, se hace un cine de perfiles y un cine de guapos, el valor en alza es la juventud. A los treinta y cinco años eres demasiado mayor. En realidad, pasados los treinta, eres perfecta para un honroso secundario.
¿Qué les diría a las mujeres que están leyendo esto?
Yo creo que a las mujeres hay que decirles que la única libertad es el trabajo, una mujer que no trabaja o que no genera dinero, o que no tiene interés en general, nunca va a ser libre, siempre va  a tener que depender de los demás. A las mujeres hay que decirles que se puede amar a un hombre teniendo tu trabajo y que no hay que abandonarlo nunca.
¿Cómo ve la sociedad en que vivimos?
La sociedad solo le da importancia al sexo, estamos más interesados en con quién se acuesta la gente y con quién se levanta, que en cosas más importantes. Estamos viviendo un momento de mucha moralina y estamos siendo muy moralistas, no tenemos ningún principio, nos tragamos toda la basura que nos ponen por televisión que se ha convertido en un auténtico cáncer de la sociedad española. Tenemos un cáncer con metástasis y los
A la tercera edad hay que animarla a que no se resigne a la vida que el sistema quiere adjudicarle: los viajes del imserso, el cuidado de los nietos... A la tercera edad también hay que animarla a follar
programas de televisión, que tanta influencia tienen, son terribles.
Aún nos estamos moviendo a fuerza de topicazos. Los hombres y las mujeres tienen que unirse, no insistir en lo que los diferencia, sino en lo que los iguala. Hay un afán desastroso por individualizarse, por resaltar lo propio. El peor nacionalismo es el del propio individuo.