Talento, voluntad, destino, ¿cuál es el factor decisivo?
Primero voluntad, y luego el trabajo y el talento. En el destino no creo, en absoluto: tú quédate quieta aquí y ya verás lo que te pasa. Nada.
¿Ganar dinero es una motivación importante?
Por supuesto. Si tengo prestigio tengo que tener dinero. No hay artistas con prestigio y pobres.
¿Almodóvar llegó a usted por casualidad o es que usted ejercía en una especie de escuela o estilo almodovariano? Ninguna de las dos cosas, en absoluto. Yo hacía comedia, los comediantes han existido toda la vida. Tenía mi estilo y luego encajé en su película. Si dijera que fue por casualidad o por suerte estaría negando mis 20 años de formación y trabajo.
¿Se siente profeta en su tierra?
Una siempre desea ser profeta en su tierra, es donde mejor se puede ser profeta. Quien ha nacido allí, es quien mejor puede hablar de toda la idiosincrasia de la tierra. Soy joven y siento que es un buen momento para hacer de embajadora de mi tierra, con quien colaboraré más estrechamente en los próximos años.
¿Cómo defines el trabajo?
El trabajo es lo que a mí me da la posibilidad de hacer otras cosas, es decir, no podría hacer nada más, sin trabajo no podría hacer otras cosas
No soy nada supersticiosa. Todas las cosas más importantes me han pasado en día 13
Mi abtitud ante la vida no es pasiva; si no tengo trabajo, me lo invento
Sus monólogos tienen parte de ironía, ¿es irónica?
No soy irónica, fuera del escenario la ironía es dañina. Y encima del escenario no es una ironía gratuita, es un análisis de un momento social.
El amor es importante siempre que haya un proyecto de vida con la otra persona. Aunque el proyecto sea sentarse todas las noches a ver la tele, o crear una empresa, o tener un hijo. La pasión a solas es efímera, dura nada. El amor puro no lo sostiene nadie.
¿la vida es una fábula que uno se construye a medida?
Totalmente. De cualquier forma, todos los recuerdos de mi vida son gratos. No ha habido tristeza ni aburrimiento en mi vida. He sido una privilegiada: hija única, sólo tenía que pedir para obtener; me vengo a Madrid con 19 años y empiezo a trabajar en el teatro de la universidad; luego decido hacer stand by, una serie de monólogos desnudos, y encuentro unos colaboradores buenísimos; a continuación sucedió lo de Almodóvar, y ya sobre ruedas.
¿Provocas más pasiones que manías?
Igual que todo el mundo. En una profesión tan expuesta como la de actriz, siempre eres víctima de una relación de amor y odio. Cada uno se hace su composición del personaje; unas veces es verdad, y otras, mentira. Acepto que los demás piensen sobre mí lo que les dé la gana.